Polimialgia Reumatica

La polimialgia reumática (PMR) es una causa relativamente frecuente de dolor y rigidez generalizados en adultos mayores. Puede resultar difícil de diagnosticar en un examen físico, ya que rara vez origina inflamación en las articulaciones u otras anomalías. Puede ser concomitante con otra enfermedad, la arteritis de células gigantes.



P0LIMIALGIA REUMATICA

Datos breves

• La PMR afecta a adultos de más de 50 años.


• Los síntomas de la PMR consisten en dolor y rigidez, que son más severos al levantarse por la mañana y que afectan la parte superior de los brazos, el cuello, los glúteos y los muslos.


• Los síntomas normalmente responden de manera rápida y completa a bajas dosis de corticosteroides.





Qué es la polimialgia reumática

Los síntomas típicos de la polimialgia reumática (PMR) consisten en dolor y rigidez en la parte superior de los brazos, el cuello, la región lumbar y los muslos. Los síntomas tienden a manifestarse rápidamente, durante varios días o semanas y, algunas veces, incluso durante la noche. Afecta a ambos lados del cuerpo. El compromiso de la parte superior de los brazos, que implica dificultad para elevarlos sobre los hombros, es una característica muy común.


El dolor y la rigidez son más agudos durante la mañana y tienden a disminuir gradualmente durante el transcurso del día, pero los períodos de inactividad, como los que supone un viaje largo en automóvil o permanecer mucho tiempo sentado en la misma posición, harán que la rigidez se vuelva a manifestar. La gravedad de la rigidez puede ser tal que se experimente dolor durante la noche, dificultad para vestirse a la mañana (por ejemplo, ponerse una chaqueta o agacharse para colocarse las medias y los zapatos) o dificultad para levantarse de una silla baja. En algunas ocasiones, el dolor se presenta en las articulaciones distales como las de las manos y muñecas.


 

Qué causa la polimialgia reumática

La PMR es una enfermedad de origen desconocido. La tendencia de que los síntomas comiencen repentinamente sugiere la posibilidad de una infección pero, hasta el momento, no se ha detectado ninguna infección específica. El término “mialgia” proviene de la palabra griega que significa “dolor muscular”; sin embargo, las pruebas para detectar daño muscular, como las que se realizan con enzimas (un tipo de examen de sangre) hasta la misma biopsia, arrojan resultados normales.


Pruebas recientes indican que la PMR es una artritis que muestra una particular tendencia a afectar las articulaciones de cadera y hombros y las bolsas (o sacos) que se encuentran alrededor de dichas articulaciones. Por ello, el dolor en la parte superior de los brazos y muslos proviene de las articulaciones de los hombros y de las caderas. No se debe confundir la PMR con un trastorno denominado fibromialgia, que afecta principalmente a adultos jóvenes y que no constituye un tipo de artritis.


 

Quién contrae polimialgia reumática

La PMR se manifiesta únicamente en adultos mayores y rara vez en personas menores de 50. La edad promedio de los síntomas iniciales es 70 años, y muchas personas que padecen de PMR tienen más de 80 años. Las mujeres padecen de PMR con mayor frecuencia que los hombres, y esta enfermedad es más frecuente en personas blancas, pero todas las razas son susceptibles a contraerla. La PMR no es inusual; de hecho, se diagnostica por primera vez en adultos mayores con más frecuencia que la artritis reumatoidea.


 

Cómo se diagnostica la polimialgia reumática

En la PMR, los resultados de las pruebas de sangre para detectar inflamación generalmente son más altos que los valores normales. Una de estas pruebas es el índice de sedimentación de eritrocitos o “índice sed”. Otra es la proteína C reactiva o PCR. Ambas pruebas arrojan generalmente resultados considerablemente elevados en la PMR pero, en una pequeña proporción de pacientes, estas pruebas pueden tener resultados normales o levemente elevados.


 

Cómo se trata la polimialgia reumática

Si se tiene una firme sospecha del diagnóstico de PMR, se administra una prueba de costicosteroides en bajas dosis, generalmente de 10 a 15 mg de prednisona (Deltasone, Orasone, etc.) por día. Si el paciente tiene PMR, estos medicamentes controlarán rápidamente el dolor. La respuesta a los corticosteroides puede ser notable (a veces, los pacientes se sienten mejor después de haber tomado una sola dosis), pero la mejora puede ser más lenta. No obstante, si los síntomas no han desaparecido completamente después de 2 a 3 semanas de tratamiento, se debe dudar del diagnóstico de PMR y considerar otros diagnósticos posibles. Desafortunadamente, las drogas antinflamatorias no esteroideas, como el ibuprofeno (Advil, Motrin, etc.) y el naproxeno (Naprosyn, Aleve), no resultan eficaces en el tratamiento inicial de la polimialgia reumática.


Una vez que se controlan los síntomas, se disminuye gradualmente la dosis de corticosteroides. El objetivo consiste en descubrir la dosis más baja que mantenga al individuo libre de molestias. Algunas personas pueden dejar de tomar corticosteroides al cabo de un año, pero la mayoría necesitará una dosis baja de este medicamento durante 2 ó 3 años, a veces más, para mantener el dolor y la rigidez bajo control. Debido a que los síntomas de la PMR son muy sensibles incluso a los pequeños cambios en la dosis de corticosteroides, no es inusual que algunos síntomas vuelvan a manifestarse cuando se disminuye este medicamento. Por ello, tanto los exámenes de sangre como la dosis de corticosteroides deben controlarse atentamente.


 

Vivir con polimialgia reumática

Una vez que la rigidez disminuye, se pueden reanudar las actividades normales, incluso las actividades físicas según su tolerancia. La actividad física es de gran importancia para mantener la fuerza muscular y ósea, y una evaluación de terapia física es útil para iniciar una rutina de ejercicios. Los corticosteroides pueden presentar efectos colaterales, que incluyen altos niveles de azúcar en la sangre, aumento de peso, insomnio, osteoporosis (pérdida ósea), cataratas, adelgazamiento de la piel y hematomas, como así también debilitamiento muscular. El control de estos problemas, incluida la prueba de densidad ósea, constituye una parte importante de las visitas regulares de seguimiento al médico. Por lo general, se requiere de medicación para evitar la osteoporosis en pacientes mayores.


Dado que la PMR puede estar asociada con un trastorno más grave, la arteritis de células gigantes, un paciente que padece de PMR debe ponerse en contacto con su médico de inmediato si presenta síntomas tales como dolor de cabeza, cambios en la visión o fiebre.


El papel del reumatólogo en el tratamiento de la polimialgia reumática

 

Puntos para recordar

• El dolor y la rigidez tienden a aparecer repentinamente en la PMR y son particularmente frecuentes en los hombros y parte superior de los brazos.


• Los síntomas son más agudos durante la noche y al levantarse a la mañana.


• Los síntomas responden rápidamente a bajas dosis de corticosteroides, pero pueden volver a manifestarse cuando se disminuye la dosis.


 

El papel del reumatólogo en el tratamiento de la polimialgia reumática

La PMR puede resultar difícil de diagnosticar. Los reumatólogos son especialistas en trastornos musculoesqueléticos y, por lo tanto, están capacitados para realizar un diagnóstico adecuado, como así también administrar idóneamente los medicamentos a fin de minimizar los efectos colaterales.