Gota

En ocasiones, la Gota es denominada como la “enfermedad de los reyes” debido a que, durante mucho tiempo, se la ha asociado erróneamente con el tipo de consumo excesivo de comida y vino que sólo las personas ricas y poderosas podían permitirse. En realidad, cualquier persona puede sufrir de esta dolencia, y los factores de riesgo son diversos. Afortunadamente, es posible realizar un tratamiento y reducir los terribles ataques ocasionados por esta enfermedad evitando los alimentos que la desencadenan y empleando las opciones de medicamentos existentes.

Tratamiento para la Gota

La base del dedo del pie grande y tobillo es roja, aumentada, y muy dolorosa debido a un ataque agudo de la Gota. Cuando el ataque se hunde, la piel superficial puede desconcharse.


 

Datos breves

• La inflamación con dolor intenso en los pies (y en especial en el dedo gordo) puede indicar la presencia de Gota.
• Existen diversos tratamientos, pero la terapia debe establecerse para cada caso en particular.
• Evitar las bebidas alcohólicas y determinadas carnes y pescados puede ayudar a evitar futuros ataques de Gota.




¿Qué es la Gota?

La Gota es una forma dolorosa y potencialmente incapacitante de artritis que ha sido reconocida desde antaño. Los síntomas iniciales generalmente consisten en episodios intensos de inflamación dolorosa en articulaciones individuales, con mayor frecuencia en los pies (en especial en el dedo gordo) pero también en otras articulaciones. Hoy en día, existen tratamientos para controlar la mayoría de los casos de Gota, pero este trastorno puede resultar difícil de diagnosticar. Los tratamientos generalmente deben adecuarse a cada paciente en particular.

 

Qué causa la Gota

La Gota se manifiesta cuando se acumula un exceso de ácido úrico (un producto residual normal) en el cuerpo y se forman depósitos de cristales en las articulaciones. Esto puede suceder debido a que aumenta la producción de ácido úrico o, con mayor frecuencia, debido a que los riñones no pueden eliminar adecuadamente el ácido úrico del cuerpo. Determinados alimentos, como los mariscos y el alcohol, pueden aumentar los niveles de ácido úrico y ocasionar ataques de Gota. Asimismo, algunos medicamentos pueden aumentar los niveles de ácido úrico. Algunos ejemplos de estos medicamentos son aspirinas en bajas dosis, diuréticos como hidroclorotiacida (Esidrix, Hydro-D) e inmunosupresores utilizados en el transplante de órganos, como ciclosporina (Neoral, Sandimmune) y tacrolimus (Prograf). Con el transcurso del tiempo, los altos niveles de ácido úrico en la sangre pueden ocasionar depósitos de cristales de urato monosódico en las articulaciones y alrededor de éstas. Estos cristales atraen los glóbulos blancos, lo que ocasiona intensos ataques de Gota. El ácido úrico también puede depositarse en el tracto urinario, lo que genera cálculos renales.


 

Quién contrae la Gota

La Gota afecta a aproximadamente 3 millones de estadounidenses. La Gota y sus complicaciones se presentan con mayor frecuencia en hombres, en mujeres posmenopáusicas y en personas con enfermedad renal. La Gota se encuentra íntimamente relacionada con la obesidad, la hipertensión, la hiperlipidemia y la diabetes. Por una cuestión de genética, esta afección tiende a heredarse en algunas familias.


 

Cómo se diagnostica la Gota

Diversos tipos de artritis pueden presentar síntomas similares a los de la Gota; por ello, es imprescindible realizar el diagnóstico adecuado. Se sospecha que un paciente tiene Gota cuando presenta inflamación articular y dolor agudo seguido, al menos al principio, de períodos indoloros entre los ataques. Los ataques iniciales de Gota normalmente ocurren durante la noche.


Un diagnóstico correcto depende de la detección de los cristales característicos. El médico utilizará una aguja para extraer fluido de la articulación afectada y lo examinará en un microscopio a fin de determinar si se encuentran cristales de urato monosódico. También se pueden encontrar cristales en depósitos que se forman debajo de la piel (denominados tofos) que se presentan en los casos avanzados de Gota. Los niveles de ácido úrico en la sangre pueden prestarse a confusión, ya que pueden ser normales durante un tiempo o incluso bajos durante los ataques. Los niveles de ácido úrico también son generalmente elevados en personas que no sufren de Gota.


 

Cómo se trata la Gota

Tradicionalmente, el tratamiento para los casos agudos de Gota ha consistido en la administración de colchicina (disponible sólo como droga genérica), que puede ser eficaz si se administra en la etapa temprana del ataque. Sin embargo, la colchicina puede provocar náuseas, vómitos, diarrea y otros efectos colaterales. Las drogas antiinflamatorias no esteroideas (NSAID, por sus siglas en inglés) son medicamentos “similares a la aspirina” que pueden aliviar la inflamación y el dolor de las articulaciones y de otros tejidos. Las NSAID, como la indometacina (Indocin) y el naproxeno (Naprosyn), se han transformado en el tratamiento elegido para la mayoría de los ataques agudos de Gota. No se ha comprobado que una NSAID en particular sea mejor que otras. Altas dosis de NSAID de corta duración ofrecen el alivio más rápido de los síntomas. Las drogas NSAID pueden provocar irritación estomacal, úlceras o diarrea, pero si se administran durante un corto plazo generalmente son bien toleradas.


Algunas personas no pueden tomar drogas antiinflamatorias no esteroideas debido a otros trastornos médicos como úlcera, o al uso de anticoagulantes. Los agentes selectivos COX2 como celecoxib (Celebrex) y rofecoxib (Vioxx) ofrecen mayor seguridad a muchos de estos pacientes, pero no pueden ser administrados a personas con función renal deficiente. Los corticosteroides, administrados por vía oral o por inyección, también pueden resultar muy eficaces para el tratamiento de los ataques de Gota. El descanso de la articulación afectada y la aplicación de compresas frías en el área también pueden ayudar a aliviar el dolor.


Se deben tener en cuenta las acciones tendientes a normalizar los niveles de ácido úrico en los pacientes que sufren varios ataques de Gota o que desarrollan tofos o cálculos renales. Existen diversas drogas como probenecid (Benemid) y sulfinpirazona (Anturane) que ayudan a los riñones a eliminar el ácido úrico. El alopurinol (Lopurin, Zyloprim) bloquea la producción de ácido úrico y es el agente más utilizado para normalizar los niveles sanguíneos.


Lo que funciona bien para una persona puede no funcionar tan bien para otra; por ello, las decisiones sobre cuándo comenzar el tratamiento y qué drogas deben utilizarse se deben tomar de acuerdo a cada paciente en particular y dependen de la función renal y otros factores. Se debe reducir o eliminar la ingesta de alcohol. Las dietas que limitan los alimentos ricos en purinas (sustancias presentes en la carne y en determinados mariscos) pueden ayudar en los casos difíciles. En prácticamente todos los casos, es posible tratar la Gota de manera exitosa, de tal modo que el paciente experimente una desaparición gradual de los ataques y se disminuyan los tofos en cuanto a la cantidad y el tamaño.


 

Mayor impacto en la salud

Generalmente, la Gota está asociada a las enfermedades cardíacas y renales o al uso de medicamentos que aumentan los niveles de ácido úrico. Por ello, los exámenes médicos deben incluir un control de estas dolencias relacionadas.


 

Vivir con Gota

Los cambios en el estilo de vida pueden facilitar el manejo de esta enfermedad de por vida. Se sugiere, por ejemplo, perder peso de manera gradual, evitar la ingesta de alcohol y, en algunos casos, reducir el consumo de alimentos ricos en purinas y carbohidratos.


Tratamientos para la Gota

Los cambios en el estilo de vida como controlar el peso y limitar el consumo de alcohol, comidas con carnes y pescados ricos en purinas pueden ser útiles para controlar la Gota.



 


Puntos para recordar

• Se puede diagnosticar correctamente la Gota al identificar los cristales característicos.
• Existen dos tipos de tratamiento para la Gota: medicamentos que controlan los ataques de dolor articular como los antiinflamatorios no esteroideos, la colchicina y los corticosteroides, y medicamentos que ayudarán a disminuir el nivel de ácido úrico en el cuerpo a través del tiempo para que los ataques se presenten de manera menos frecuente, o bien desaparezcan.
• Las personas que padecen de Gota crónica generalmente requieren tratamiento farmacológico de por vida para disminuir los niveles de ácido úrico.
• Los cambios en el estilo de vida como controlar el peso y limitar el consumo de alcohol y de comidas con carnes y pescados ricos en purinas pueden ser útiles para controlar la Gota.

 

El papel del reumatólogo en el tratamiento de la Gota

En algunos pacientes, el tratamiento de la Gota puede ser complicado debido a la existencia de otros trastornos médicos y de la ingesta de otros medicamentos. En su calidad de especialistas en el tratamiento de la artritis, los reumatólogos evalúan a los pacientes para determinar si la Gota es la causa de la artritis, enseñarles sobre la función de los medicamentos y otras medidas para tratar esta enfermedad, y actúan como un recurso para los médicos de atención primaria.